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"Un joven guerrero – por Oscar Niemeyer"

Aquella mañana de 1984 trajo a nuestra oficina un chaval por vuelta de unos treinta años de edad, venido de la frontera de São Paulo con Minas Gerais, con un apellido árabe justificando el perfil adusto, moreno, de barba cerrada, hablando con un tal entusiasmo sobre lo que le traía que lo imaginé, por algún rato, un joven guerrero antiimperialista, en la defensa de sus orígenes del Oriente Prójimo.

No sabia que las armas tenía el chico, pero ciertamente se trataba de un revolucionario. Mientras nos quedábamos en silencio absoluto del análisis defensivo, él transpiraba intrépidamente algo visionario, tirándose de la voluptuosidad de una ametralladora la esencia de una cultura del campo, a la vuelta de reses, traída por los conquistadores supiera de dónde. De las planicies de Mongolia o de los nómadas africanos del desierto

El chico quería la cultura del campo arrojada en el lomo de equinos y mulos por las afueras de Brasil y que tuviese un santuario de Barretos, para donde los descendientes y adeptos siguiera en romería, como los islámicos del mundo lo hacen hacia la Meca

Entramos en acuerdo con la densidad del proyecto, mirando con antelación todo el tema de lidia y costumbres, sabores, matices y melodías, preservado a partir de determinado momento a la posteridad. Para eso sirven los monumentos. Así, firmamos con orgullo bajo la implantación del Parque do Peão de Barretos.

Veinticinco años atrás, su compañeros reconocían la importancia del emprendimiento. Para el futuro. Pero él quería que el futura fuese en aquel momento. Hoy, tengo noticias de que el Parque ya busca salidas para el desuso y que los 40 alquieres iniciales ya suman con reservas naturales adyacentes, por vuelta de 130 alquieres

Y 25 años después, supimos que, el Parque llevó el nombre de “Mussa Calil Neto” de aquel joven que nos convenciera a proyectarlo en 1984. Pero esa historia no para por aquí.

No contento por tener conquistado nuestra oficina de arquitectura, él pasó a nos hacer favores con regalos que solo aceptábamos por notar la pureza de sus intenciones; en nos proteger la cabeza del sol escaldante de la Guanabara con el ligero sombrero “Montecristo”, o prevenirnos de los males de reuma, como creían los paletos, con el fruto conocido por “chapéu (sombrero)de cuero”.

El barretense luego resultó en amigo de su nieto, conquistó a nuestra intimidad, y en la conmemoración de nuestros cien años. Invadió nuestra casa con una autentica comitiva de jinetes, cocinando para nuestros amigos como se cocinaba en los carriles que transportaban los animales. Era el lanzamiento de la “Cabalgada del Centenario”..

Organizada con cariño por nuestro nieto Carlos Oscar, este destajo ha sido un regalo muy especial, pues con la ayuda de varios editores, repartió libros por las pequeñas ciudades, pueblos del la ruta que partió de la región de Juiz de Fora – MG, llegando a Barretos-SP justo en la Festa do Peão, dentro del Parque comenzado con aquella visita de 1984

Y mi nieto no paró en este primero destajo. Está organizando para 2009 una cabalgada Rio/BH, rumbo al complejo de la Pampulha, nuestra primera obra de relieve nacional. Y para 2010, ya anunció que va a organizar otra de la Pampulha hasta Brasilia, en conmemoración al Júbilo de Oro de su fundación. Siempre atendiendo a mi pedido de repartir libros al pueblo.

Sabíamos de la interacción de carácter al amigo adquirido 25 años atrás, de su lucha por los más necesitados y de la postura de ética en relación a la política nacional.

Amante de buenos libros aprendió que nadie debe inclinarse ante su superior, pero que la autoridad provenga solamente de la virtud y aprendió también, distinguir los éticos de los que pasan lejos de la rectitud.

Compañero de Lula, eventual frecuentador del Palacio del Planalto (sede del gobierno federal), él nos dijo durante su última charla en nosotros “ que el Brasil va sobresaliendo las piedras del camino, dejando para tras las desigualdades crecientes, devolviendo lo que fue mal adquirido, haciendo a los demás todo que podemos hacer y probando al mundo que la Cabalgada del Socialismo emprendida por Luis Carlos Prestes sigue firme y fuerte”.

Después de 100 años, nos acostumbrábamos a ver el tiempo pasar un poco más despacio de lo que soñamos en la juventud, y sabemos que alguna agua todavía necesitará correr bajo el puente para ser depurada. Pero, al oímos gritos retumbantes venidos del interior, notamos que nuestras orillas no están más placentarias como antiguamente, y ni tampoco duermen en la cuna esplendida.

Escribí en el dibujo que regalé al amigo de Barretos. “Para Mussa, viejo camarada: El pueblo ya salió por las calles, miles por todas partes. Es una protesta en contra la guerra odiosa con que Bush tiene la intención de sembrar en el mundo”. Una protesta tan fuerte como la recepción hecha con los huevos pochos por el pueblo americano en la segunda pose en la Casa Blanca por el presidente electo con olor de fraude y el genocidio en Irak.

Junto al dibujo regalado a Mussa, hicimos caso de enviarle una caja de puros que nos envió Fidel . Él se lo merece. Y sabe que nuestra revolución significa no solamente la busca de la vida y de la libertad, pero la busca del saber y del compartir, poniendo siempre las máximas de humanización en lo que se realiza.

Fueron tres décadas de visitas y conversas amigables, Mussa lo mismo de siempre, mantiene siempre la visión de un guerrero socialista, y por conocer la generosidad y la solidaridad, está comprometido con la virtud en cambiar nuestro mundo indigno e injusto

Ojalá que también pase de los 101 para que todavía pueda dar mucho de sí por su gente, en la vida pública que abrazó, con un buen desempeño, atendiendo nuestra convocación

Rio de Janeiro, 04 de marzo de 2009 – Oscar Niemeyer

ATENÇÃO: É proibida a entrada portando bebidas, armas de fogo, armas brancas, ou objetos cortantes.